En la época de dominación árabe existía la leyenda de que en el conocido Cerro del Aceituno o también Cerro de los Diablos, había un milagroso olivo que sólo en un día era capaz de ofrecer sus frutos con todo el proceso de maduración de manera simultánea. Y con tal se celebraba una fiesta en el día de la Ankara junto a una torre que allí se elevaba.

Después de la conquista cristiana de la ciudad el lugar pasó a llamarse Cerro de los Ángeles y se edificó una pequeña ermita en la que se dijo misa por primera vez en 1673. Esta ermita fue arrasada por los franceses en 1810, pero el empeño de la Hermandad la volvió a erigir en 1828.

Aunque es una fiesta local del barrio del Albaicín, tiene una enorme repercusión en toda la población de Granada que asiste a la romería que comienza a primeras horas de la tarde.

La Ermita del Arcángel San Miguel, San Miguel Alto, preside la ciudad de Granada puesto que se encuentra en un alto, el Cerro del Aceituno, en la muralla del siglo XIV. Se celebra la romería de San Miguel Alto el último domingo de septiembre.

El día de la romería, los romeros se dirigen al Albaicín en carretas y caballos, para sacar en andas una de las imágenes del Arcángel, hecha especialmente para salir en procesión. La imagen recorre las calles del Albaicín y regresa de nuevo a su ermita en la tarde.

La imagen original permanece en el altar. San Miguel tiene muchos devotos. Siempre se le ha relacionado con la Reconquista y la expulsión de los musulmanes en la Reconquista. El tradicional dragón derrotado por el Arcángel tiene en Granada rostro moro.